7 ciudades mexicanas, lideradas por Celaya, encabezan la lista de las urbes más violentas del mundo

Vía Reforma

CDMX, abril 21 de 2021.- Seis ciudades mexicanas encabezan la lista de las urbes más violentas del mundo, debido a que en ellas se registraron las tasas más altas de homicidio durante el año pasado, indicó ayer José Antonio Ortega, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal.

Estas ciudades, detalló, son Celaya, Tijuana, Ciudad Juárez, Ciudad Obregón, Irapuato y Ensenada, que en 2020 registraron 109.4, 105.1, 103.6, 101.1, 95.0 y 90.6 homicidios por cada cien mil habitantes, respectivamente.

La lista de las primeras 10 urbes más violentas la completan St. Louis, Missouri, Estados Unidos; Uruapan, Michoacán; Feira de Santana, Bahía, Brasil, y Cape Town, Sudáfrica; con 87.8, 72.6, 67.5 y 64.0 homicidios por cada 100 mil habitantes de manera respectiva.

Al dar a conocer el Ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo 2020, que año con año elabora el Consejo Ciudadano, Ortega sostuvo que la seguridad en el país no ha mejorado debido a que se ha seguido una estrategia equivocada para combatir al crimen organizado.

«A mí me parece que ya en dos años que llevamos del Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador la política pública que ha venido aplicando en el país no le ha dado resultado y hoy el País es más violento que como él lo recibió», señaló.

«Hoy tenemos más homicidios dolosos en el País que cuando él recibió la Presidencia. Hoy tenemos más violencia homicida y hoy tenemos una política que trata de reducir la violencia con subsidios».

El especialista consideró que las ayudas gubernamentales sólo pretenden lograr apoyo electoral para el Gobierno.

«Esos (lo subsidios), evidentemente no van a resolver el problema de la violencia y lo que sí le van a dar, o lo que pretenden que le den, son votos ahora en las elecciones del próximo 6 de junio», acusó.

La crisis de violencia que enfrentan varias ciudades, más los efectos provocados por la pandemia de Covid-19, dijo Ortega, colocan a el país en una situación complicada, por lo que es necesario que el Gobierno cambie de estrategia y evite poner en riesgo la convivencia pacífica.

«México ya lleva dos años como epicentro mundial de la violencia homicida. No es una casualidad. En 2019 y 2020 se ha aplicado la peor política de control del crimen, por parte del Gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador», consideró.

«Por un lado, al no actuar contra los grupos criminales, principales responsables de la violencia, más que excepcionalmente, bajo la suposición de que si las fuerzas del orden no molestan a los hampones, ellos se portarán bien; por otro lado, aplicar vastos programas de subsidios con la esperanza de que los delincuentes, a cambio de ellos, dejen de delinquir».