Detenida en EEUU a esposa de «El Chapo» por tráfico de droga

Emma Coronel, de 31 años, es señalada de ser cómplice en el escape de prisión del líder del cartel de Sinaloa en 2015

Vía El País

VIRGINIA, EEUU., febrero 22 de 2021.- La esposa de «El Chapo» Guzmán, Emma Coronel Aispuro, ha sido arrestada este lunes en el aeropuerto internacional de Dulles (Virginia), que da servicio a la ciudad de Washington.

Se le acusa de implicación en tráfico internacional de drogas y está previsto que mañana comparezca por videoconferencia en un Tribunal Federal del Distrito de Columbia, EEUU.

Coronel, de 31 años, con doble nacionalidad, estadounidense y mexicana, se enfrenta a cargos de conspiración para la distribución de cocaína, metanfetamina, heroína y marihuana para importar a Estados Unidos, según una note del Departamento de Justicia. Se le acusa también de haber conspirado con otros para ayudar a El Chapo en su huida de la prisión de Altiplano, en Juárez (México), en el verano de 2015, así como de otra fuga en 2017 para evitar la extradición de su marido a Estados Unidos.

Joaquín El Chapo Guzmán Loera, temido líder del cartel de Sinaloa, la mayor organización dedicada al narcotráfico entre México y Estados Unidos, fue condenado en un tribunal federal de Nueva York a cadena perpetua. Tras 11 semanas de juicio, un jurado popular le declaró culpable de 10 delitos, entre ellos el de por dirigir una organización criminal.

A menudo sentada sola en el banquillo de la defensa, en la segunda fila de una sala llena de periodistas, la exmodelo Emma Coronel acudió casi cada día al juicio a su marido en Nueva York. Allí escuchaba impasible el relato de los lugartenientes de El Chapo, que uno tras otro desfilaban para traicionarlo, contando en detalle los entresijos de la multinacional de la droga que El Chapo dirigió durante 30 años. Un día un testigo la vinculó a la fuga del penal del Altiplano, otro día se reveló que su esposo le había mandado mensajes de texto en los que le pedía que escondiera sus armas antes de una redada policial. Cuando testificó una de las amantes de El Chapo, Coronel y su esposo acudieron cada uno con chaquetas rojas, en señal de complicidad y desaire hacia la testigo.