Crónica de los desplazados en refriega del intento de recapturar al Chapo

Ejército y los desplazados en la refriega en la recaptura del Chapo, en la sierra de Sinaloa

La Montaña

RECOMENDACIÓN SOBRE DESPLAZADOS

Por: Oscar Loza Ochoa

Responsable de Relación con Instituciones de la

Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa

Somos el reflejo/ en el agua del abismo

Culiacán, Sin., Octubre 25, 2015.- Los desplazados nos volvieron de nuevo noticia internacional, pero no mejoraron la actitud humana de la autoridad. Eso nos enseña la experiencia de los últimos días. Pero la crisis humanitaria que se vive en la zona Tamazula-Cosalá, abre una oportunidad para explicarnos muchas cosas sobre el marco que rodea la violencia que ya se enquista por cuatro décadas.

La violencia que genera desplazamientos de personas tiene como referencia original la que provocan grupos delincuenciales en diferentes partes del territorio nacional. Pero quizás no hemos evaluado lo suficiente la responsabilidad que cabe a la acción de la autoridad, que lejos de apagar los fuegos de esa violencia, la ha profundizado. Y las consecuencias que arrojan finalmente las acciones de unos y otros, crean verdaderas crisis humanitarias en diferentes zonas geográficas y en distintas épocas.

Recomendación en mano nos lanzamos de nueva cuenta a la Sierra Madre Occidental. Los familiares de personas que aún permanecen en comunidades afectadas por el operativo anti-Chapo de la Marina mexicana, nos llamaron para buscar llegar hasta allá, llevando con nosotros despensas para quienes no han podido bajar a Cosalá a comprar alimentos  desde que comenzó dicho operativo.

Poco antes de irnos el jueves pasado, pusimos en manos del Gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez, una amplia Recomendación para atender de manera sensible la crisis humanitaria que viven los desplazados en Cosalá, y la situación que ello significa y acarrea para el mencionado municipio nuestro. Lo mismo hicimos con el Congreso del Estado de Sinaloa. El día viernes por la mañana entregamos al Presidente municipal de Cosalá y los representantes del Ayuntamiento de Tamazula, un documento similar.

De manera paralela, por vía electrónica y por mensajería, les fue enviada dicha Recomendación al Gobernador y al Congreso del Estado de Durango. La intención es que las autoridades de los tres niveles de Sinaloa y Durango, con relación directa al problema de los desplazados que hoy están en Cosalá, actúen de inmediato en las medidas que urge llevar a cabo para resolver la crisis humanitaria, que se ha presentado en la zona señalada.

Acompañados de autoridades de Tamazula, prensa y vecinos de El Durazno y El Águila, estuvimos en dichos lugares para constatar los daños materiales que recibieron sus casas, camionetas, huertos y animales. Y nos adentramos en la sierra, por un accidentado camino que en ocasiones amenaza con descargar al viajero hacia el profundo abismo, que se abre a nuestros ojos como una de las más bellas postales. Era la hora en que “Patricia” entraba a tierra como ciclón de categoría 4 y un fino nublado se desplazaba lenta e inexorablemente entre cañadas y crestas de la sierra, y algunas nubes cirrus adelantaban posibles lluvias en esos montes del venado y la onza.

Un retén de efectivos de la Marina nos detuvo poco antes de llegar al Limón (ellos insistieron en que era La Piedrosa). Nadie podía entrar en la comunidad “porque estaba asegurada y bajo custodia de la Armada mexicana”. Dijeron que no había nadie de sus residentes, sólo ellos. Aunque el recibimiento fue con caras de pocos amigos, armas con tiro arriba y en posición preventiva, permitieron que Jorge Aguirre, una abogada del Ayuntamiento de Tamazula y un servidor, pasáramos a ver el poblado.

Lo hicimos a bordo de una camioneta de la Armada, que nos llevó camino abajo hasta un recoveco donde se alinean cuatro construcciones a distinto nivel, todas a mano izquierda y una más de frente en la vera contraria, allí donde se tuerce en ángulo pronunciado ese camino, dueño ahora de tantas historias. Pudimos observar algunos marinos en descanso y otros realizando tareas administrativas de cuartel, ocupando tres casas. Nada más se puede observar en un viaje relámpago.

¿Qué destino tendrán las recomendaciones que hemos mencionado? Hay cosas que no permiten demora: crear las condiciones para un pronto regreso de los desplazados a sus comunidades, gestionar la garantía de no repetición de los hechos, atender las prioridades que establecen los Principios Rectores de los Desplazamientos Internos de la ONU y la creación de un fondo biestatal para aliviar la emergencia que viven los desplazados, mientras puedan regresar. No esperamos menos. Vale.