Indicadores de rezago y Vida digna para las familias queretanas: la herencia al nuevo gobierno

Mtra. Ana Mónica Arceo Millán

Socióloga, psicoterapeuta y especialista en Violencia Familiar.

arceomonica@gmail.com

Octubre 18, 2015.- Cuando una localidad presenta recurrentemente problemáticas sociales generadas en la dinámica e interacción cotidiana, naturalizada y en aumento, gestando un sistema de valores decadente, estamos ante una realidad donde los mecanismos de intervención comunitaria y de seguridad pública han fracasado.

Diversos estudios efectuados en el municipio y estado de Querétaro, nos hablan de indicadores sustanciales que muestran que la realidad ha superado las acciones gubernamentales y civiles. Primer lugar en el referente nacional de los siguientes fenómenos: suicidio juvenil, embarazo adolescente, madres abandonadas, alcoholismo en jóvenes y quinto lugar en desapariciones de personas, robo de infantes, feminicidios y violencia familiar.

De tal forma, los gobiernos deberían de presentar particular importancia en la implementación urgente de medidas de contención y de integración  de la sociedad, si es que existe el compromiso verdadero de estructurar iniciativas encaminadas a la reivindicación de una vida digna para las familias residentes en el lugar, situación que no ocurrió en la administración pública anterior, habiendo mostrado una mala práctica de ocultamiento y cinismo frente a los hechos.

Es costumbre que, en la estructuración de las responsabilidades gubernamentales, el perfil del funcionario no rescata la experiencia en el análisis, diagnóstico, acción e intervención social. Mucho menos en la medición de impactos de los programas implementados. Se desconoce el tema por completo, y por lo tanto, en la mayoría de los casos las acciones son nulas o de resultados pobres.

Por ejemplo, Querétaro es uno de los tres estados de la República Mexicana que no cuenta con un Consejo Estatal de Atención y Prevención de la Violencia Familiar, si bien existe una Ley que lo mandata (La Ley que atiende, previene y sanciona la violencia familiar en el estado de Querétaro),  se ha hecho caso omiso de su estructuración.

En dicho documento contenido en el código penal del estado, prevalecen medidas preventivas y de acción social. Por ello hacemos especial hincapié en esta Ley y su implementación a partir de la creación de un organismo gubernamental en correspondencia con las disposiciones pertinentes: Divulgación de los derechos familiares de mujeres, hombres, infantes, tercera edad, capacidades diferentes y  sociedad en general.  Campañas educativas para crear conciencia en la población sobre las expresiones de violencia, efectos, prevención y erradicación. Vigilancia a personal de las instituciones, en cuanto a eficiencia, honradez, profesionalismo, capacidad, legalidad y respeto por los Derechos Humanos. Promoción de estudios e investigación en materia de violencia e implementación de las propuestas. Creación de albergues temporales para grupos vulnerables de la población. Sistema de medición de indicadores y estadísticas. Rehabilitación de generadores de violencia. Asistencia y rehabilitación de receptores de violencia.

Entonces ¿qué tiene que ver el asunto de la violencia familiar con las problemáticas antes descritas? Porque queridos lectores, la violencia familiar no se trata de un asunto de mujeres, es un asunto que concierne a la sociedad en general. Pensamos que gran parte de las problemáticas estructurales tienen su génesis en la interacción de relaciones cercanas. Hay constancia de experiencias exitosas en la implementación de modelos que han impactado en la erradicación de problemas sociales: infantes en la calle y desnutrición infantil (Cuba), acceso a le educación y control de la natalidad (Canadá), sexo-servicio y violencia de género (Holanda y Suecia), entre otros. En todos estos asuntos, se ha actuado en gran medida desde la violencia en la familia. Para ello es importante tomar en cuenta otros elementos que dignifican el entramado de relaciones sociales, tal es el caso de empleo, salario justo y educación. Significa pues un desafío en diversos ámbitos que podrían llegar a la diminución o eliminación de las problemáticas.

¿Y si ellos pueden porqué nosotros no? Se trata de una cultura del esfuerzo, compromiso, amor a la acción, entrega, experiencia profesional, dejando de lado la simulación.

Bibliografía:

Villarreal, Enrique (2009). “Ley que Atiende,  Previene y Sanciona la Violencia Intrafamiliar en el  Estado de Querétaro” en Ley Penal Querétaro. México: Law Editores.